"Con mis hijos no te metas"
Perú no ha escapado a esta ola mundial de campañas contra los ministerios de educación que en una época post-Sida incursionan en la educación sexual para asegurar un abc de la sexualidad que evite las infecciones sexuales, los embarazos no deseados, ayude la comprensión de la orientación sexual y finalmente, haga que hombres y mujeres se respeten desde la infancia para evitar a futuro el abanico que va desde la discriminación a la violencia sexual o a la violencia homicida de la que en su mayor parte son víctimas las mujeres.
Frente a esas políticas “democráticas” defendidas por gobiernos liberales o socialistas en el mundo, se ha levantado una ola identificada con los colores celeste y rosado, las miniaturas de familia, las imágenes de bebés, que son el aparato publicitario y el lenguaje de consenso con que más fácilmente llega el conservadurismo a la vena popular. Detrás de esta forma de pensar encontraremos tanto a Mme. La Rochelle en Francia como a la Sra. Huamantingo de Perú, movilizada una por su élite de partido de derecha y la otra por la iglesia evangélica de su barrio. La primera será anticomunista católica, la segunda es posible que no esté interesada para nada en política como ocurre con la mayoría de peruanos. Qué mejor terreno de cultivo para estas causas nuestro país.
El debate del día 4 de marzo entre el Dr. Solari y la antropóloga Angélica Motta deja varias pistas. Primero, el estilo agresivo de los voceros del conservadurismo. Solari a modo militar –su padre fue edecán de Sánchez Cerro, fundador del partido fascista peruano- repetía a su interlocutora frases como: “me ha insultado, discúlpese”, “me ha llamado ignorante, pida perdón”; agresividad que supongo tiene que ver con el poco respeto que le merecen personas a las que considera defienden causas “antinaturales”, “poco científicas”, o hasta “indecentes”. Un segundo punto que ilustró el debate fue el desconocimiento –y no ignorancia como Solari lo puntualizó- de la validez de las ciencias sociales frente a las ciencias biológicas.
Punto clave y central para el conservadurismo. No creo que ignoren que una vaca y un toro tienen sexo distinto y no tienen que educarse para ser una vaca y un toro; a diferencia del ser humano que nace hembra o macho pero tiene que pasar un largo camino para hacerse hombre o mujer. Se aprende a ser hombre o mujer según se vista de celeste o rosado, según el tono de voz, o el movimiento del cuerpo, de acuerdo a las costumbres de la comunidad y al tiempo en que se viva. Eso no creo que no lo sepan los conservadores, lo que pasa es que no les da la gana de reconocerlo que es muy distinto. Y eso tiene su por qué.
El biologicismo es la manera histórica en que cada cual tuvo su lugar en la historia del planeta, con su cuerpo como un señuelo del cual no podía escapar. En USA el matrimonio entre razas estuvo prohibido hasta 1963 para que los negros fueran negros y los blancos siempre blancos. Cada “raza” tenía una forma de ser, y “por naturaleza”, unos nacieron para dominar y otros para ser dominados. En el caso de hombres y mujeres, evidentemente, las mujeres no iban a disfrazarse de hombres para protegerse de las violencias contra ellas. El saber que una cultura forma a hombres y mujeres hizo que se luchara por cambios culturales que pudieran darles una autonomía. Por ejemplo, salir del estatus de “menores de edad” dependientes de sus maridos. A eso se llama enfoque de género. No es que las diferencias son “naturales” y “dadas por Dios” y también lo sea la desigualdad en salarios, educación o seguridad.
Los movimientos de mujeres trataron de explicar sus causas y solucionarlas. Por ser movimientos anti-conservadores, los conservadores asocian al feminismo y a otros grupos históricamente conocidos como “libertarios” o “pro-derechos”, con el marxismo. Ambas corrientes “libertarias” y “conservadoras” han sido rivales por siglos y el que la gente sea de izquierda o de derecha no escandaliza en ningún país democrático, salvo países con tradiciones militaristas y autoritarias como el Perú que en su historia siempre reprimieron a sus partidos de masas. Un tercer punto conservador fue la defensa de la familia por encima del Estado en la educación de los hijos.
En este argumento los liberales suelen hacer causa común con el conservadurismo. Y es que el Estado tendría que ser entendido como un ente distribuidor de derechos sobre todo en sociedades donde las desigualdades sociales reinan, como es el caso peruano. Si en el campo educativo no hay buena escuela pública, los más desfavorecidos serán siempre el estrato más bajo de la sociedad así la esclavitud esté abolida hoy en día. Lo que se dice es que el Estado “no podría orientar en cuanto a identidad sexual” a ningún infante, que el Estado no podría “imponer sin consensuar” antes con las familias. Estas frases provocan sonreír con ironía. La presencia del Estado en la educación peruana ha sido insignificante.
Prueba de ello es que las iglesias siempre fueron apoyadas económicamente por el Estado, por lo que gozan de mejor infraestructura escolar que este, y durante toda la República –palabra bicentenaria pero muy olvidada- “han impuesto” su evangelización en las escuelas sin dejar opción a que las familias decidan tener cursos de religión o no. Dado que la libertad de pensamiento no es una característica muy peruana que digamos, en la era de la educación sexual post-sida y de consenso mundial de los Estados en la materia, la ola reaccionaria no se ha hecho esperar y tristemente será la gran mayoría. Pero los derechos humanos no se suprimen por mayorías.
Hoy la educación sexual es un derecho humano del que ninguna familia puede prohibir a un hijo. Que al interior del espacio educativo se debatan distintas opiniones es una posibilidad de diálogo. Sin embargo, educar en sexualidad es un deber estatal. Finalmente, la participación de Solari no pudo pintarse más ilustrativamente, acusó de falta de respeto y cortesía a una mujer que no quiso que la besaran, después de tanta demostración de fuerza y griterío. Faltaba más. Los hombres pueden besar a las mujeres pero sería mal visto que una mujer tomara la iniciativa de besar a un hombre que no conoce. Y así niegan la desigualdad….